Flores de Bach: Elm y otras esencias para el estrés

Esencias Florales para complementar Elm y sanar el estrés

Natalia Montes

Flores de Bach: ELM

Lección Maestra del Alma: Reconocer mis propios límites. Trabajar con confianza en lo posible, sin sobreexigencias. 

15 Esencias Florales y Vibracionales para complementar Elm:

*Selecciona las esencias que te hagan más sentido con el perfil de tu paciente. Úsalas acompañando Elm, para potenciar su efecto o  en reemplazo.*

Poner límites, delegar y conectar con el autocuidado:

  1. SAXIFRAGA: resolver correctamente en estados de desesperación.

  2. GRANITO DEL PAINE: Límites sanos para no sobrecargarse.

  3. CHOCOLATE: Decisiones basadas en el amor propio.

  4. CAPACHITO ANDINO: Autocuidado

  5. MAQUICILLO: Amor propio, aceptación de los propios límites.

  6. CACHO DE CABRA: ser capaz de apoyarse en otros, pedir

  7. HIERBA SANTA: Límites sanos en la pareja y hogar.

Volver a conectar con nuestro propósito:

  1. FLOR DEL BIGOTE Reencontrar los objetivos personales. Abundancia.

  2. INCA: Vocación. Sanar la auto-exigencia que nos lleva a la hiperactividad.

Energía física:

  1. SOLDADITO: Sanar el cansancio.

  2. FÓRMULA MINERALES: Conectar con las necesidades del cuerpo físico. Energía.

Priorizar y Ordenar:

  1. LENGA: Priorizar. Foco en lo importante.

  2. OJO DE AGUA:     Eficiencia y orden.

  3. CORTACORRIENTES: Volver a fluir en estados de estrés o shock.

  4. HALCÓN PEREGRINO: Claridad mental, objetivos claros.

APRENDAMOS A SANAR EL ESTRÉS- Elm y otras esencias para el estrés.

El estrés se manifiesta como un conjunto de reacciones físicas, mentales y/o emocionales que se dan cuando hay un estado de tensión nerviosa que puede tener diferentes causas. El estrés es necesario y nos permite reaccionar ante situaciones de peligro, pero no estamos diseñados para vivirlo de manera prolongada y puede generar desequilibrios físicos y psicológicos si no lo tratamos a tiempo.

Muchas veces nos sentimos exigidos por nuestro entorno, ya sea laboral, social o familiar, llegando al punto en que intentamos rendir por sobre nuestras capacidades. En este contexto caemos en el juego de decir que “sí” a todo, llevándonos un sin fin de responsabilidades, cuando en nuestro interior nos morimos de ganas de decir que “no”. Por cumplirle a otros nos olvidamos de nosotros mismos, nos llevamos a un segundo plano. Entonces la mente se cansa, se nubla, el cuerpo se altera y a menudo nos ponemos irritables.

Para sanar un cuadro de estrés tenemos que volver a tomar riendas de nuestra voluntad y poner límites, aprender a decir que “no”, repartir y delegar las responsabilidades, con el fin de auto-cuidarnos de un posible colapso. Es necesario volver a conectar con las necesidades del cuerpo que se dejan de lado cuando la mente se agita. Por último sanar la mente, drenar el sobre-pensamiento y conectar con la capacidad de priorizar y ordenar.

FÓRMULA DE ESENCIAS FLORALES Y VIBRACIONALES PARA ESTRÉS ECONÓMICO

Atrevernos a enfrentar el mundo material y abrirnos a la Abundancia.

GUAYACÁN: Conectar con nuestra fortaleza para salir adelante en periodos de inestabilidad.

TREVILLO: Optimismo. Sana la baja tolerancia a la frustración y sentimiento de víctima. Fuerza para luchar.

HIERBA MORA: Pensamiento positivo.

MURRA: Atención a las oportunidades, para concretar, cerrar tratos y avanzar en lo laboral y económico.

ORO:Valorar nuestros talentos y saberes, no temer mostrarlos al mundo. Saber lo que valgo. Abundancia.

PLATA:Reconocer que no puedo solo dar, abrirse a recibir.

DRUSA DE CUARZO:Creatividad y humor para nuevos comienzos, importante si hubo una gran pérdida o fracaso.

NENEO:Todas las capacidades para avanzar en lo laboral : autovaloración, reconocer vocación, conexión con lo concreto y las oportunidades reales, empatía, orden mental, concreción.

HUILMO LILA:Recursos creativos, desarrollar soluciones.

CÓNDOR:Para volver a confiar si lo perdimos todo y estamos en crisis.

VERÓNICA: Abrirse a la abundancia y la información que nos permite expresar de mejor manera nuestros talentos. Cuando hay excesiva humildad o miedo al éxito.